3 pianos por US$ 530 mil

El Centro Cultural del Bicentenario Néstor Kirchner, que a esta altura va camino a convertirse en la Notre Dame del kirchnerismo, sigue consumiendo fondos públicos. A los pianos y la celesta Yamaha que compró el ministro de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios, Julio De Vido, se le sumarán otros instrumentos, no menos costosos, para que el concierto de gastos sea a cinco manos.


Carátula de la contratación directa por especialidad 3-2015

Incluso, para no ser menos que la repartición de De Vido, se sumó ahora el Ministerio de Cultura. Ambas carteras participaron a dúo en una nueva y costosa adquisición de pianos que no sólo supera el valor de la anterior, sino que también sería una maniobra para impedir que los fondos buitre se queden con el dinero (o los instrumentos musicales) de esta compra tan prioritaria.

Las millonarias compras están en línea con una urgencia que es justificada en la necesidad de cumplir la orden presidencial; esto es que todo esté listo para ser “parcialmente” inaugurado el 25 de mayo del 2015, tras 7 años de obras y un total "oficial" de $2.322.612.956 en costos (a los que habría que agregarle, por partidas presupuestarias adicionales, unos $1.500 millones).

 

En un comunicado del Ministerio de Planificación Federal, emitido el 17 de abril, De Vido confirmó lo que a mediados de marzo del 2015 (Eliminando Variables) había revelado: La adquisición, en forma directa, de 2 pianos de cola Yamaha CFX y una celesta de esa misma marca (modelo 56P), por la nada despreciable cifra de $4.760.000. Pero, además, informaron en paralelo la compra de otros tres pianos adicionales, marca Steinway & Sons, sin dar detalles del precio abonado.

El argumento esgrimido por Planificación en un texto oficial es que con la compra de estos instrumentos se “cubren las expectativas de los más altos niveles artísticos” con los que contará su “sofisticada programación”. Es decir, reconoce que los eventos y conciertos que se presentarán en un futuro en el Centro Cultural Néstor Kirchner estarán totalmente alejados de lo tildado como popular, algo de lo que el Kirchnerismo hizo bandera.

Se sabe que los pianos adquiridos a Yamaha, en principio, recién llegarían en marzo del 2016, ya que la empresa debe primero fabricarlos en una planta en Japón y posteriormente enviarlos al país. La compañía nipona –por contrato- se comprometió a entregar un “piano itinerante” para eventuales conciertos, mientras los instrumentos llegan a su destino final en el edificio del ex Palacio de Correos, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

En el caso de los tres pianos alemanes Steinway & Sons, se encontrarían ya en el Centro Cultural, según la documentación a la que accedió este blog. Sin embargo, se realizó una curiosa forma de pago y entrega: Los instrumentos fueron abonados en los Estados Unidos, a un costo aproximado de US$ 528.000 pero entregados a personal del Ministerio de Planificación en el aeropuerto de Barajas, en España. Cómo finalmente llegaron a Buenos Aires, es un misterio.

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