El problema no es qué hacer con Aerolíneas, el problema es qué hacer con la aviación en Argentina

El punto 4.16 del informe elaborado por la Auditoria General de la Nación (AGN) sobre “Regulación, fiscalización y administración de la Administración de la Aviación Civil”, advierte que no solo son condonadas las multas aplicadas a Aerolíneas y Austral por fallas en el servicio anteriores a la creación de la ANAC sino también de allí en adelante. El argumento es que ambas empresas “son organismos del Estado y, por lo tanto, no corresponde que un organismo del Estado le termine cobrando dinero a otro”. En definitiva, que Aerolíneas y Austral, a diferencia del resto de las aerolíneas que operan en el país, no están obligadas a pagar multas. Como por ejemplo, por las cancelaciones y demoras durante el inicio de estas vacaciones de invierno. Este es solo un ejemplo que lleva a pensar si los candidatos a gobernar la Argentina en el próximo periodo no están equivocados cuando discuten sobre qué hacer con Aerolíneas Argentinas -si se la privatiza, si se la deja en el Estado, si se la engorda, reduce o cierra- y no qué hacer con la aviación argentina en general. Por ejemplo, si es necesario mantener el mercado cerrado para “beneficiar a Aerolíneas y sus empleados”

-no hay audiencias públicas desde 2005 y no se le permite a la competencia crecer- o incentivar el ingreso de nuevos competidores al mercado para beneficios de los usuarios y también de los trabajadores del sector. Hoy, bajo el argumento de proteger a la empresa estatizada, que de todas maneras requiere U$S 600 millones en subsidios por año para subsistir, se obstruye toda posibilidad de desarrollo de la actividad. No por nada, Argentina es el país que menos creció en los últimos años en materia aerocomercial entre los principales países de Latinoamérica. Detrás de Brasil, Chile, Peru, Colombia, Mexico y Panamá.

EL POST ORIGINAL ACA


 

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