Echegaray: del espionaje y el abuso de poder a la caída

El trabajo concluyó y es lapidario contra Ricardo Echegaray: una auditoría interna de la AFIP confirmó esta semana que utilizó su cargo para espiar en forma ilegal a Mauricio Macri, a un conjunto de políticos de la oposición y a empresarios y jueces.

El resultado será presentado por Alberto Abad a la Justicia y puede derivar a la brevedad en un segundo procesamiento del tambaleante titular de la Auditoría General de la Nación.

Así la situación política de Echegaray se vuelve insostenible: la inminente denuncia de la AFIP por espionajes se sumará al procesamiento que dispuso Claudio Bonadio.

Se trata de algo parecido. Bonadio lo procesó por manipular y vulnerar el secreto fiscal contra Alfonso Prat Gay. Y ayer, después del reto de Elisa Carrió, Gabriela Michetti anunció que iniciará su proceso de destitución de la AGN El informe interno que se terminó de redactar ayer en la AFIP lo dice clarito: Echegaray y sus colaboradores crearon una oficina especial para espiar a contribuyentes “no sujetos a inspección” y utilizar esa información para hostigarlos y en el futuro extorsionarlos.

 

 

Hay una sola copia del documento y está en poder de Abad. El jefe de la AFIP confió a sus íntimos: “Echegaray creó una fabrica de dossiers”. Como adelantó Clarín, la auditoría interna de la AFIP confirma que Echegaray espió al presidente Mauricio Macri durante la campaña electoral.

En la nomina también se encuentran Elisa Carrió, Margarita Stolbizer, Ernesto Sanz, Eduardo Amadeo y personas del entorno de Macri como su esposa Juliana Aguada y su primo Angelo Calcaterra. Entre los empresarios figuran Jorge Brito y Héctor Mendez. Y varios jueces; uno, el que ayer lo procesó: Bonadio.

La auditoría confirmó que había una oficina secreta abocada al espionaje ilegal a cargo del entonces subdirector de la AFIP, Guillermo Michel. Ahí trabajaba Liliana Costa, sindicada como la pareja extramatrimonial de Lázaro Báez. Pero también –por lo menos– otros tres funcionarios dedicados a la misma tarea ilegal. En el trabajo se incluye la confesión de uno ellos: el arrepentido dice que fueron trasladados temporariamente a esa oficina para espiar una lista de figuras que confeccionó el propio Echegaray.

El traslado –según su testimonio– obedeció al objetivo de ocultar a través de cuáles computadoras se “infiltró” el sistema informático del organismo.

La cuestión se sigue de cerca en el movimiento empresario: la mayoría de los caciques de la Unión Industrial fueron perseguidos por la AFIP.

Pero en la UIA ahora tienen otro problema: el desplome de la actividad, que reflejó el INDEC. La desaceleración comenzó con el segundo mandato de Cristina y siguió en los últimos cuatro años. Pero ahora se sinceró y profundizó.

Pero el mal manejo y la descoordinación del actual gobierno empeoró la bomba de tiempo que dejó Axel Kicillof.

En la central fabril se insiste en privado que el Banco Central contribuyó al parate productivo por haber sobreactuado el aumento de la tasa de interés.

Federico Sturzenegger pulverizó el nivel de actividad y facilitó una bicicleta financiera que ocasiona otro problema: muchos expertos volvieron hablar de que ya hay retraso cambiario y de que este dólar desalienta la inversión.

Un desmanejo similar aplastó a la industria de la construcción. El Palacio de Hacienda dispuso un indiscriminado freno del gasto público que paralizó las obras.

Ambas cuestiones –tasas altas y gasto con freno– generaron que se profundice el parate productivo. Ambos temas también generan tensiones entre los dos funcionarios. La interna entre Prat-Gay y Sturzenegger arde. Prat Gay considera que el principal problema es el recesivo y exige que el BCRA baje la tasa de una vez por debajo del 30%, cerca de la proyección inflacionaria del 25%. Sturzenegger responde con indiferencia y dice que tiene el aval de Mauricio Macri.

A esta “disputa” se agrega la impericia de Juan Aranguren para hacer el tarifazo. Nunca explicó bien el descalabro que heredó de Julio de Vido y después se cometieron serios errores en la instrumentación, afectando a usuarios que no pueden abonar semejante aumento.

Rogelio Frigerio tuvo que admitir los dislates. La propia descoordinación del Gobierno en materia económica responde los reproches que los ministros le hacen a los empresarios.

En la UIA y en AEA sostienen que así es imposible tomar decisiones de inversión. También es difícil arriesgar en medio de recesión con inflación, con Brasil paralizado y con la ausencia de un programa que explicite hacia dónde va el Gobierno.

Un documento de la Universidad del Salvador –vinculada a Francisco – así lo reconoce. Trabajan en un plan estratégico para el desarrollo de la provincia de Buenos Aires.

Los hombres de negocios mantienen silencio porque quieren darle tiempo y oxígeno al Gobierno. Recién a fin de mes está convocada una reunión del Grupo de los 6. Pero sin dudarlo coinciden en señalar que Prat Gay cometió un grosero error político al pedirles perdón a los inversores españoles. Varias grandes empresas ibéricas cometieron serias irregularidades en Argentina: Iberia, Marsans y Repsol. Los bancos y la telefónica nunca dejaron de ganar. El país sobre pagó la estatización de YPF y hasta Antonio Brufau fue premiado por la cantidad de millones que le sacó a Kicillof.

Obviamente, la afirmación de Prat-Gay cayó bien en Madrid. Pero nadie va a invertir por palabras, sino por las condiciones reales de Argentina. Prat-Gay fue hábil al responder una insistente inquietud de los empresarios españoles: ¿cuáles son las garantías de gobernabilidad que ofrece la Casa Rosada?

EL POST ORIGINAL ACA


 

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